Quienes somos

En 1945 un grupo de emprendedores formó la Compañía Implementos y Maquinarias S.A (IMCA).

 

Desde nuestra fundación, nos hemos enfocado en proveer equipos y servicios para el mercado de construcción, minero, agrícola e industria y comercio. De vender bicicletas, persianas y molinos de viento durante nuestro primer año de existencia, en 1945 comenzamos a distribuir en Santo Domingo los productos Caterpillar, junto a los equipos agrícolas John Deere. Hemos llegado además a Santiago, Bávaro y San Francisco de Macorís, así como al mercado de Jamaica, representando otras marcas líderes a nivel mundial como Mobil y Metso.

 

Tras una evaluación de la trayectoria de nuestra compañía, hemos decidido prestar especial atención a cuatro áreas: la responsabilidad social empresarial, el desarrollo de nuestros colaboradores, el servicio al cliente y el mercado de ventas al detalle. En estos años, IMCA está viviendo una metamorfosis que nos lleva de ser proveedores de productos a gran escala a enfocarnos también en los detalles finales, en la formación de capital humano y en el mantenimiento eficaz de todas las maquinarias y piezas que distribuimos.

 

Nuestras primeras incursiones con el sector educativo estuvieron destinadas al remozamiento y mantenimiento de la planta física de las instituciones apadrinadas. Hoy ampliamos nuestra visión: fortalecer de raíz las capacidades técnicas de los especialistas mecánicos de nuestra industria. Nuestra Iniciativa Empresarial para la Educación Técnica (IEET) ya está dando frutos: tras su creación en 2006, más de 650 graduados han salido de instituciones politécnicas con habilidades y conocimientos especializados en temas de seguridad, procedimientos de mantenimiento, mediciones de precisión e inglés técnico, que les han permitido insertarse en el mercado laboral de forma competitiva. Para muestra, el 60% de nuestros técnicos en el taller de reparaciones, son egresados del Taller Escuela ABC (Accelerated Basic Courses), un programa de capacitación con apoyo directo de Caterpillar. Ha sido una transformación social y económica que hoy brinda a cientos de jóvenes la oportunidad de negociar su futuro ante un panorama profesional que requiere sus conocimientos especializados. Con estas acciones hemos moldeado los recursos humanos que el desarrollo de nuestro mercado está demandando.

 

Nos hemos volcado hacia la cultura del servicio, con la satisfacción de nuestros clientes como objetivo absoluto. El nuevo centro de contacto y la unidad de ventas virtuales se desprenden de esta visión. En adición, en nuestra sede central contamos con un taller de servicio y reparación de equipos, que a su vez ha sido premiado por Caterpillar en temas de manejo de contaminación y eficiencia de sus operaciones.

 

Paulatinamente nos hemos insertado en el panorama de ventas al detalle, creando una unidad de canales automotrices, para llevar nuestros productos directamente a los puntos de venta de terceros.

 

Durante décadas, las marcas que representamos han sido, más que una carta de presentación dentro del mercado dominicano, marcas que han sentado en nosotros, con su ejemplo, un estándar de innovación, desarrollo y sostenibilidad. Esto, unido a nuestra visión de negocios, nos ha llevado a convertirnos en un distribuidor modelo en la región.

 

Con nuestro crecimiento en el ámbito de la minería, construcción, agrícola e industrial, y ahora también con el detallista, y con nuestra participación activa en el rediseño de un modelo académico técnico a nivel nacional, vemos una institución que se transforma, la cual, sin perder la esencia de su origen, extiende nuevas alas para enfrentar los retos de una nueva etapa en el ciclo de la vida.

 

Y ese, justamente, es el presente y el porvenir de IMCA.